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Marruecos refuerza sus lazos militares con Israel a pesar de tensiones persistentes
Cinco años han pasado desde la normalización de las relaciones diplomáticas entre Rabat y Tel-Aviv, sellada bajo el mandato de los Acuerdos de Abraham. Lo que comenzó como una apertura diplomática se ha transformado en una verdadera alianza estratégica multisectorial. En el corazón de esta dinámica, la cooperación militar no deja de intensificarse, como lo demuestra la reciente firma de un plan de acción común para el horizonte 2026.
Esta hoja de ruta, validada durante la tercera reunión del comité militar mixto en Tel-Aviv, marca un punto de inflexión decisivo. Lejos de limitarse a simples intercambios protocolarios, Marruecos e Israel entran en una fase operativa centrada en la alta tecnología y la industria de defensa. Para los observadores económicos y geopolíticos, está claro que el Reino busca consolidar su posición como pivote regional, mientras navega en un contexto internacional complejo.
Una alianza de seguridad que cambia de escala para el horizonte 2026
La cooperación entre las Fuerzas Armadas Reales (FAR) y el ejército israelí ha alcanzado un nuevo nivel. Las discusiones recientes ya no se centran únicamente en la compra de equipos, sino en una integración estratégica más profunda. Según los expertos, el objetivo ahora es la transferencia de tecnología y el desarrollo conjunto de sistemas de defensa avanzados. Steven Höfner, responsable de la oficina de la Fundación Konrad Adenauer en Marruecos, señala que ambos socios buscan desarrollar drones y sistemas de defensa aérea, incluyendo incluso la tecnología satelital.

Esta mejora tecnológica responde a imperativos de modernización rápida. Marruecos, que históricamente ha sido uno de los principales importadores de armas en África, ha diversificado sus proveedores. Si bien Estados Unidos y Francia siguen siendo socios imprescindibles, el Estado hebreo se ha colocado, según datos del SIPRI, como el tercer proveedor del Reino en el período 2020-2024. Esta diversificación permite a Rabat reducir su dependencia, al tiempo que accede a equipos de punta, especialmente en el ámbito de la inteligencia y la guerra electrónica.
El giro hacia la industrialización militar local
La ambición marroquí va más allá de la simple adquisición comercial. El plan de trabajo para 2026 pone énfasis en la implantación de unidades de producción en el territorio nacional. La influencia militar israelí en Marruecos se traduce ahora en proyectos industriales concretos, especialmente la fabricación de drones kamikazes y sistemas de vigilancia. Esta estrategia busca crear un ecosistema de defensa autónomo, capaz de generar valor añadido local y posicionar a Marruecos como una plataforma de exportación regional a medio plazo.
A continuación, una visión de los principales ámbitos de esta cooperación tecnológica:
| Ámbito de Cooperación 🛡️ | Tipo de Equipo / Tecnología | Objetivo Estratégico |
|---|---|---|
| Defensa Aérea | Sistemas Barak MX, Cúpulas de Hierro (negociaciones) | Seguridad del espacio aéreo nacional |
| Drones & UAV | Heron, Harop (municiones autónomas) | Vigilancia fronteriza y ataques selectivos |
| Inteligencia | Satelitales de observación, Ciberdefensa | Autonomía informativa y anticipación |
Tensiones regionales y grandes desafíos diplomáticos
Este fortalecimiento de las capacidades militares no ocurre en un vacío geopolítico. Se inscribe en un contexto de rivalidad persistente con la vecina Argelia. La adquisición de tecnologías disruptivas ofrece a Marruecos una ventaja cualitativa indiscutible, alterando el equilibrio de fuerzas en el Magreb. Simon Wolfgang Fuchs, investigador de la Universidad Hebrea de Jerusalén, señala que gracias a las importaciones israelíes, el ejército marroquí se ha modernizado considerablemente, superando tecnológicamente a su rival regional en ciertos segmentos específicos.
Sin embargo, Argel sigue armándose masivamente, especialmente con Rusia, alimentando una carrera armamentística que preocupa a las cancillerías occidentales. El conflicto latente entre Marruecos y Argelia, cristalizado en torno a la cuestión del Sahara, sigue siendo el principal motor de esta doctrina de seguridad. Para Rabat, el reconocimiento de su soberanía sobre el Sahara por parte de Israel, en el camino de Estados Unidos, constituye una victoria diplomática importante que justifica, a ojos de los responsables, mantener estos vínculos a pesar de las turbulencias regionales.
La opinión pública frente a la realpolitik
Mientras que el Estado sigue su hoja de ruta estratégica, la sociedad civil marroquí permanece atravesada por corrientes contradictorias. La solidaridad histórica con la causa palestina sigue viva, y los trágicos acontecimientos en Gaza han reavivado las críticas contra la normalización. Las manifestaciones que piden la ruptura de las relaciones reflejan un abismo entre la estrategia estatal y el sentimiento popular. El gobierno debe así maniobrar con prudencia, manteniendo el rumbo de sus intereses nacionales y gestionando la presión de las calles.
Esta estabilidad interior es, sin embargo, crucial para la economía. Un clima de seguridad sereno permite al Estado concentrarse en sus proyectos de desarrollo y apoyar el empleo. Es en este marco de estabilidad que se organizan grandes campañas de contratación pública, como las oportunidades de carrera y concursos de reclutamiento 2025 en el Ministerio de Educación Nacional, que buscan fortalecer el tejido social del país.
Más allá de las armas: una cooperación económica pragmática
Sería reductivo limitar esta relación a los aspectos exclusivamente de seguridad. Los beneficios económicos son reales, aunque el turismo ha sufrido debido al contexto de guerra en el Medio Oriente, con la suspensión de los vuelos directos. Las oportunidades se están desplazando hacia sectores de mayor valor añadido y vitales para el futuro del Reino.
La agricultura y la gestión del agua figuran entre las principales prioridades. Frente al estrés hídrico estructural, Marruecos recurre a la experiencia israelí en desalación y riego de precisión. Paralelamente, mientras Marruecos encarga helicópteros y material pesado para su defensa, también negocia asociaciones para valorizar sus fosfatos, esenciales para la producción de fertilizantes que la agricultura israelí necesita. Es un intercambio de buenos oficios: seguridad alimentaria a cambio de seguridad territorial.
Los ejes de desarrollo económico incluyen principalmente:
- 💧 Gestión del agua: Tecnologías de reciclaje de aguas residuales y riego por goteo.
- 🌱 Agritech: Cultivos adaptados a ambientes áridos y semillas resistentes.
- 🔬 I+D: Colaboración universitaria y transferencia de know-how tecnológico.
- 🔋 Energía: Proyectos potenciales en energías renovables e hidrógeno verde.
¿Cuáles son los objetivos del plan militar 2026 entre Marruecos e Israel?
Este plan busca estructurar la cooperación operativa, fortalecer los ejercicios conjuntos y, sobre todo, acelerar el desarrollo de proyectos industriales de defensa en Marruecos, especialmente en los ámbitos de drones y vigilancia satelital.
¿Cuál es el impacto de las tensiones en Gaza sobre esta cooperación?
Aunque las tensiones han provocado una fuerte oposición en la opinión pública marroquí y una desaceleración del turismo, las relaciones estratégicas y militares entre ambos estados continúan, motivadas por los desafíos de seguridad nacional y la cuestión del Sahara.
¿Depende Marruecos únicamente de Israel para su armamento?
No, Marruecos mantiene una estrategia de diversificación. Aunque Israel se ha convertido en el tercer proveedor en el período reciente, Estados Unidos y Francia siguen siendo los socios históricos y principales suministradores de equipos pesados, como aviones de combate y blindados.
¿Cómo reacciona Argelia a este acercamiento?
Argel percibe esta alianza como una amenaza directa a su seguridad nacional. En respuesta, Argelia refuerza sus propias capacidades militares, principalmente mediante compras rusas, lo que mantiene un clima de tensión y una carrera armamentística en la región del Magreb.